sábado, 31 de octubre de 2009

Alejandro Dolina miembro honorifico de la Logia René

¿CUANTO TE PAGAN POR IZAR LA BANDERA?



Carlos Solari

Somos el miedo de los gobiernos que mienten en nombre de la verdad.
El miedo del poder militar, económico y jurídico que impide la comunicación humana de pueblo a pueblo.
Somos el miedo de la soberanía de los piratas del mundo que mutilan el estado de ánimo e impiden la emociones reveladoras.
Somos el miedo del poder de los déspotas que reside en mecanismos impersonales.
El miedo de las estructuras burocráticas que desalientan las conductas exploratorias.
El miedo de las grandes fortunas que se robaron de los derechos naturales.
El miedo de los centros de poder que amenazan con la destrucción total .
El de esos varones sensatos y "prácticos" que desean dejar su huella en la historia y creen solamente en lo que pueden forzar y controlar.
Somos el miedo de quienes nos adiestran a ser corteses cuando alguna institución nos pisotea.
El miedo de quienes temen a los cambios pues su status depende de la rutina y del tiempo de otras personas.
El miedo de las tecnologías caprichosas que nos obligan a valorarlas adoptando siempre sus supuestos básicos.
Somos el viejísimo miedo agazapado en todos los rincones del Imperio y estamos encantados ¡encantados!

lunes, 26 de octubre de 2009

lunes, 19 de octubre de 2009

sábado, 17 de octubre de 2009

La larga risa de todos estos años, por Fito Páez


“Conocí a Bukowski en el ‘87. El título del libro era La máquina de follar, y lo primero que recuerdo es la simpatía inmediata que me causó. Yo comenzaba con el trago duro y no recuerdo haber tenido un compañero de copas con quien compartir todas esas cosas que a uno le suceden cuando empieza con el trago duro. Salvo este viejo cabrón. Recuerdo también alguna que otra pelea con Symms sobre si Miller o Bukowski, y yo decía que los dos, que uno era más floreado que el otro, pero que me divertía más Chinaski. Ahora, al revisar mi bolso de viaje, puedo precisar un poco mejor y veo que siempre me hace reír de una manera franca, y eso es lo que siempre me gustó de él y por eso siempre me acompaña. Y también que ha dedicado toda una vida a poner nerviosos a los comisarios literarios de todo el mundo. También recuerdo el impacto que me causó escuchar por primera vez su voz grabada en uno de sus tantos conciertos ‘literarios’ en los alrededores de Los Angeles. “I came from San Pedro to put Redondo beach on the map...” Todavía me resuena su voz suave y aristócrata.
Salud, buen amigo.”

Era el subsuelo de la patria sublevado

El sol caía a plomo cuando las primeras columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente de sus fábricas y talleres. No era esa muchedumbre un poco envarada que los domingos invade los parques de diversiones con hábito de burgués barato. Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pringues, de restos de breas, grasas y aceites. Llegaban cantando y vociferando, unidos en la impetración de un solo nombre: Perón. Era la muchedumbre más heteróclita que la imaginación puede concebir.

Los rastros de sus orígenes se traslucían en sus fisonomías. El descendiente de meridionales europeos, iba junto al rubio de trazos nórdicos y el trigueño de pelo duro en que la sangre de un indio lejano sobrevivía aún. El río cuando crece bajo el empuje del sudeste disgrega su enorme masa de agua en finos hilos fluidos que van cubriendo los bajidos y cilancos con meandros improvisados sobre la arena en una acción tan minúscula que es ridícula y desdeñable para el no avezado que ignora que es el anticipo de la inundación. Así avanzaba aquella muchedumbre en hilos de entusiasmos que arribaban por la Avenida de Mayo, por Balcarce, por la Diagonal.

Un pujante palpitar sacudía la entraña de la ciudad. Un hálito áspero crecía en densas vaharadas, mientras las multitudes continuaban llegando. Venían de las usinas de Puerto Nuevo, de los talleres de la Chacarita y Villa Crespo, de las manufacturas de San Martín y Vicente López, de las fundiciones y acerías del Riachuelo, de las hilanderías de Barracas. Brotaban de los pantanos de Gerli y Avellaneda o descendían de las Lomas de Zamora. Hermanados en el mismo grito y en la misma fe iban el peón de campo de Cañuelas y el tornero de precisión, el fundidor mecánico de automóviles, la hilandera y el peón.

Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto. Era el substrato de nueva idiosincrasia y de nuestras posibilidades colectivas allí presente en su primordialidad sin reatos y sin disimulos. Era el de nadie y el sin nada en una multiplicidad casi infinita de gamas y matices humanos, aglutinados por el mismo estremecimiento y el mismo impulso, sostenidos por una misma verdad que una sola palabra traducía: Perón.


Raúl Scalabrini Ortiz

viernes, 16 de octubre de 2009

Hasta estallar. Caballeros de la quema.

Me abrazo a la rabia de los vencidos que cruzan sin mapas la oscuridad.

jueves, 15 de octubre de 2009

Grinberg Blues

Jorge Senno & Miguel Grinberg

lunes, 12 de octubre de 2009

Arturo Jauretche



"Nada Grande se puede sin alegría..."

domingo, 4 de octubre de 2009

Se apagó "la voz de América": Murió Mercedes Sosa


Hasta siempre Negra...

Una no muere, el otro resusita

El tuerto y los ciegos

Viaje al fin de la noche


Louis-Ferdinand Céline
"Todo lo interesante ocurre en la sombra, no cabe duda. No se sabe nada de la historia auténtica de los hombres"
"El amor es el infinito puesto al alcance de los caniches. ¡Y yo tengo dignidad!"
"Cuando estemos al borde del hoyo, no habrá que hacerse el listo, pero tampoco olvidar, habrá que contar todo sin cambiar una palabra, todas las cabronadas más increíbles que hayamos visto en los hombres y después hincar el pico y bajar. Es trabajo de sobra para toda una vida."
"“Ella me abrumaba con la cosas del alma, a boca llena, inagotable. Y el alma es la vanidad y el placer del cuerpo cuando éste se encuentra bien; pero es también el deseo de sacarla del cuerpo desde el momento en que uno se encuentra enfermo o que las cosas andan mal”.
"Lo mejor que puedes hacer, verdad, cuando estás en este mundo, es salir de él. Loco o no, con miedo o sin él"
"La represión de los hurtos de poca importancia se ejerce, fíjese bien, en todos los climas, con un rigor extremo, no sólo como medio de defensa social, sino también, y sobre todo, como recomendación severa a todos los desgraciados para que se mantengan en su sitio y en su casta, tranquilos, contentos y resignados a diñarla por los siglos de los siglos de miseria y de hambre..."
"Para el pobre existen en este mundo dos grandes formas de palmarla, por la indiferencia absoluta de sus semejantes en tiempos de paz o por la pasión homicida de los mismos, llegada la guerra. Si se acuerdan de ti, al instante piensan en la tortura, los otros, y en nada más.¡sólo les interesas chorreando de sangre, a esos cabrones! Princhrad había tenido más razón que un santo al respecto. Ante la inminencia del matadero ya no especulas demasiado con las cosas del porvenir, sólo piensas en amar durante los días que te quedan, ya que es el único medio de olvidar el cuerpo un poco, olvidar que pronto te van a desollar de arriba abajo."

sábado, 3 de octubre de 2009

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"Lo que yo queria era jugar,solamente eso...Y el Cesar me dio toda la libertad para hacerlo.Yo me divertia jugando,era mi vida,es mi vida.Yo queria jugar y ser libre, eso..."

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