sábado, 7 de febrero de 2009

Jim Morrison. Ábrete paso hacia al otro lado


Mira donde celebramos nuestro culto.
Todos vivimos en la ciudad.
La ciudad forma - a veces física, pero psíquicamente a la fuerza – un círculo. Un juego. Un anillo de muerte alrededor del sexo. Conduce a las afueras de los suburbios de la ciudad. En la periferia descubres zonas de sofisticado vicio y aburrimiento, prostitución de menores. Pero en el sórdido anillo que, a continuación, rodea lo que de día es el barrio comercial encuentras la auténtica vida, la vida bulliciosa de nuestro ambiente, auténtica vida callejera, la vida nocturna. Especímenes enfermos en hoteles baratos, pensiones de mala muerte, bares, casa de empeño, antros y burdeles, en soportales moribundos que nunca mueren, en calles y calles de cines abiertos toda la noche.

*

Cuando la representación acaba empieza el teatro.
Cuando el sexo acaba empieza el climax.
En todos los juegos anida la idea de la muerte.
*

Los bailarines, los posesos, ya no existen. La escisión de los hombres en actores y espectadores es el fenómeno esencial de nuestro tiempo. Estamos obsesionados por los héroes que viven por nosotros y a quienes castigamos.
*

Cuando buscamos sensaciones nos contentamos con lo “dado”. Metamorfoseamos un cuerpo enloquecido bailando entre tinieblas en un par de ojos que miran fijamente en la oscuridad.

*

(Las ventanas se abren en dos sentidos, los espejos en uno)
Nunca atraviesas un espejo caminando ni cruzas una ventana a nado.
*

Quien más, quien menos, todos encajamos en la psicología del voyeur. No en un sentido estrictamente clínico o delictivo, sino en lo que afecta a nuestra actitud física y emocional ante el mundo. Cada vez que intentamos romper este hechizo de pasividad, nuestras acciones son crueles y retorcidas y, generalmente, obscenas; somos como un inválido que ha olvidado como se camina.
*

Puedes gozar la vida de lejos. Puedes mirar las cosas, pero no probarlas. Puedes acariciar a la madre, pero solo con la mirada.
No puedes tocar estos fantasmas.
*

Algún día quizá asistamos a los Teatros del Tiempo para recordar la sensación de la lluvia.

*

Los señores.Sucesos tienen lugar más allá de nuestro conocimiento o control.Nuestras vidas son vividas por nosotros.Solo podemos tratar de esclavizar a otros.Pero gradualmente, las percepciones especiales se desarrollan.La idea de los "Señores" empieza a formarse en algunas mentes.Debemos alistarlas en bandas de perceptores para recorrer el laberinto durante sus misteriosas apariciones nocturnas.Los Señores tienen entradas secretas, y conocen disfraces.Pero se traicionan a si mismos en nimios detalles.Demasiado destello de luz en los ojos.Un gesto equivocado.Una mirada demasiado larga y curiosa.Los Señores nos apaciguan con imágenes.Nos dan libros, conciertos, galerías, espectáculos, cines.Especialmente cines.A través del arte nos confunden y nos ciegan a nuestra esclavitud.El arte adorna las paredes de nuestra prisión, nos mantienen en silencio, distraídos e indiferentes.
*

¿Has sentido el calor del progreso
bajo las estrellas?

¿Sabes que existimos?

Has olvidado las llaves
del reino

¿Has nacido
y estás vivo?

*

¿Sabías que la libertad existe
en un libro escolar?
¿Sabías que los locos
gobiernan nuestra cárcel
en una celda, en una checa
en un remolino blanco,
libre y protestante?

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